Ladrona de corazones

Lamira es  una pequeña Saharaui con 10 meses  de edad, una cardiopatia compleja tipo v20170726_194725entrículo único de doble entrada y una desnutrición severa. Ella, acompañada de su madre llegaron el 26 de Julio al aeropuerto de Alicante después de un esfuerzo titánico por todas las autoridades Españolas y Saharauis (dirección territorial de bienestar social , subdelegación de gobierno Alicante, el equipo médico del Hospital de San Joan d’Alacant, la sección de afiliación de la sanidad de la conselleria, el consulado Español en Argel, el departamento de evacuación Saharaui y el Hospital de la Fe de Valencia) por conseguir toda la documentación necesaria lo más rápido posible y, que pudiera llegar sin más obstáculos que su enfermedad.

Parecía que Lamira finalmente  lo había logrado, se encontraba allí a mi lado, mirándome fijamente con esos ojos llenos de vida, con sus grandes pestañas que me embelesaban en cada abrir y cerrar de ojos y, en ese mismo instante sucedió, sentí un golpe en el estomago que me subió por el esófago, penetró en mis pulmones y como si de la misma enfermedad que padece Lamira, pasé a sentir como se encogía mi corazón pidiéndome más oxigeno, Yo creo que fue ahí cuando me robo un cachito de mi corazón.

Rápidamente fue llevada al hospital de San Joan d’Alacant donde todo el equipo de cardiologia, pediatria y, enfermeros/as la acogieron. Parecía que no fuese yo el único, si no que todos llevábamos meses esperando con el corazón encogido en un puño y aunque todos estábamos tota20170727_135703lmente metidos en el papel que nos correspondía en ese momento, se respiraba en el ambiente un halo de alivio. Lo sorprendente era de nuevo ver a la pequeña Lamira que llevaba aquello con más tranquilidad que nosotros, estaba claro que sabia lo que estaba pasando, ahí en ese instante, rodeada de médicos comenzó a sonreír. A mi, los pulmones comenzaron a darme aire, al igual que la maquina que asistía a Lamira.

El jueves 30 de julio fue trasladada al Hospital de la Fe en Valencia y, 20170814_113436el jueves 10 de agosto intervenido la primera de las tres operaciones que tiene que recibir su pequeño corazón. 5 días en la UCI y Lamira ya pasó a planta.

El 18 nos dieron el alta en el Hospital de la Fe, y tras una primera semana de miedos por un tosido, un lloro y algunos vómitos, y mucha atención de todos los pediatras, enfermeras/os y, especialistas del Hospital de San Joan d’Alacant, Lamira finalmente se encontró en casa con todos y todas nosotros/as.

Ahora su corazón  parece que va mucho mejor y el de todos los componemos este proyecto también. Duaa se siente la mayor mientras Hurria y Adda se encuentran fuera con familias de apoyo, Adala pide un poco de protagonismo para ella también,  y yo con un cachito de corazón convaleciente todavía  respiro profundamente, para coger oxigeno y continuar peleando junto a todos los que componen esta asociación pequeña de nombre y grande de actos.IMG_20170821_141951 (1)